El Bibliofilo | EGERIA

El Bibliofilo

Bibliófilo es todo aquél que tiene una biblioteca temática
o una colección con uno o varios hilos conductores
que la distinguen de los demás.


En cualquier círculo mínimamente culto el aprecio al libro trasciende lo material para entrar en la consideración de otros valores añadidos: el reconocimiento del autor, su aportación al tema que trata, lo cuidado de su realización, el escaso número de ejemplares en circulación, la veneración por su antigüedad (si la tiene), el valor emotivo o sentimental, etc., pero, además del valor de su contenido, el libro debe llevar aunado un valor estético que, en conjunto, lo acredita como obra de arte. El bibliófilo siempre busca la excelencia.

Todo bibliófilo debe tener, además, nociones sobre el libro y su historia, teniendo en cuenta que cada bibliófilo posee una sensibilidad diferente para formar su colección. Sólo a título informativo señalamos que se han llegado a contabilizar hasta 3.000 diferentes especialidades bibliofílicas: manuscritos, impresos, obra gráfica (grabado en dulce, litografía, xilografía, serigrafía), temática o por materias, autores, etc. Pero ser “bibliófilo” es un sentimiento, y sólo uno mismo puede concederse ese status. Ahora bien, para poder evaluar la calidad de un libro es indudable que se ha de conocer cuáles son los valores básicos que éste debe poseer para juzgar hasta qué punto se han conseguido. Toda obra para o de bibliófilo debe cumplimentar los siguientes requisitos:


  • VALOR LITERARIO DEL TEXTO:Es imposible realizar una buena edición con un texto mediocre.


  • PERFECCIÓN CALIGRÁFICA O TIPOGRÁFICA:La importancia de la tipografía en cualquier obra impresa es básica, dado que un libro es esencialmente un texto para leer,


  • ILUMINACIÓN E ILUSTRACIÓN: Tenemos el ejemplo de los maravillosos códices y manuscritos medievales y renacentistas, muchos de ellos auténticas obras maestras cuya perfección, difícil y escasamente igualada, no ha sido superada. No necesariamente un buen artista ha de ser un buen ilustrador ya que en el libro impreso, cualquiera sea el sistema en que se realice, el ilustrador además de poseer una serie de cualidades no debe olvidar que su trabajo se contemplará a la misma distancia que el texto.


  • SOPORTE MATERIAL: Acorde con el tipo de obra a realizar, ya sea impresa mecánica o artesanalmente. Caso de reproducciones facsimilares, el soporte deberá ser lo más parecido al del original (papiro, vitela, pergamino o papel).


  • ENCUADERNACIÓN: Ha de estar en consonancia con el estilo de la obra, ya sea original o copia, y realizada artesanalmente y con materiales nobles.

Aunque no existen fórmulas válidas para obtener una obra de arte, puesto que como sabemos la excelencia de las partes no garantiza necesariamente la perfección del todo, sí es de esperar un resultado final con armonía, personalidad y carácter.